Iglesia Sojourn
Deleitándonos en Dios
y ayudando a otros a hacer lo mismo
Una comunidad bilingüe
Caminando juntos en la fe
Lo que nos forma
Un pueblo que crece unido en la gracia
Centrados en Dios
Hacemos todo para la gloria de Dios. Existimos para su deleite y su gloria, y medimos primero cada decisión que tomamos y cada paso que damos como iglesia con esta pregunta: ¿agrada esto a Dios?
Guiados por la Palabra
Sermón
Recibimos nuestras directrices de la Biblia, no de la conveniencia ni de la cultura. No somos libres de hacer iglesia como queramos. Desde nuestros servicios hasta nuestro alcance, nuestra estructura y nuestros programas, queremos que las prescripciones, los principios y los patrones de la Biblia formen nuestra vida juntos.
Escucha este sermón Una iglesia impulsada por la Palabra
En misión
Tomamos con la mayor seriedad los mandatos finales de Jesús. No buscamos crecer principalmente al atraer personas de otras iglesias. Queremos que nuestros vecinos olvidados y poco alcanzados conozcan y disfruten a Cristo. En parte por eso buscamos alcanzar a nuestros vecinos latinos, porque muy pocas otras iglesias de nuestra comunidad lo están haciendo.
Comunidad sobrenatural
Queremos encarnar la comunidad atractiva descrita en Efesios 2–3, representada en Hechos 2 y por la que Jesús oró en Juan 17. Hay comunidad en todas partes, pero casi siempre se construye sobre lo que tenemos en común. Queremos mostrar el poder del evangelio siendo una comunidad de personas diversas unidas por un amor común por Cristo.
Desesperadamente dependientes
Queremos ser un pueblo de oración. Separados de Cristo no podemos hacer nada. Nos encontrarás orando —en nuestros servicios, nuestras reuniones y nuestros hogares— una y otra vez, porque realmente creemos que no podemos hacer esto por nosotros mismos. Dios debe hacerlo. Solo él salva a los pecadores. Solo él edifica su iglesia.
Santificados por la gracia
Queremos ser un pueblo santo que vive de acuerdo con lo que cree y no se limita a hablar de ello. Nos hacemos responsables unos de otros, porque creemos que quienes han sido verdaderamente salvos también han sido verdaderamente transformados. Hay una santidad sin la cual nadie verá al Señor.
Visiblemente gozosos
Queremos que nuestro gozo en Cristo sea evidente —en la manera en que cantamos, predicamos, oramos, leemos y convivimos unos con otros. Nuestros pecados han sido lavados y se nos ha prometido estar para siempre con Dios. Tenemos toda razón para gozarnos y queremos demostrarlo.
Caminando hacia el hogar
Queremos cultivar una mentalidad de peregrinos. Esta no es nuestra casa ni este es nuestro reino. No vivimos para el día de hoy, sino para el mañana, acumulando tesoros no en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, sino con la esperanza de que un día resucitaremos y finalmente volveremos a casa para morar con nuestro Dios, nuestro Señor y nuestro amigo para siempre.